El equipo de Colunga Team y yo te damos la Bienvenida a nuestra casa. Deseamos que te diviertas y que convivas con respeto y cariño con los demás integrantes de nuestra gran Familia.
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Durante varios días, estuvo Rubén Trujillo en reuniones en el Ministerio en la Capital, y acordaron realizar un operativo de seguimiento a un conocido jefe de Cartel de Drogas, que opera por Sudamérica, pero tenía conexiones en el país.

Fernando Tellez, el famoso Agente Shadow, se quedó al mando de la Comandancia, y estaban planeando las estrategias necesarias para realizar la misión.
-Rubén, necesito pormenores de la reunión con el ministro- preguntó una tarde Fernando.
-Shadow te pasaré los detalles, debemos empezar lo más antes posible. Pero debo advertirte algo.
-¿Qué cosa?
-Tendrás compañía.
Fernando respiró hondo, era super importante esta misión, muy a su pesar debía acatar las órdenes.
-Dime de quién se trata.
-No lo sé aún, la persona escogida llegará mañana a la Comandancia.
-Estaré al pendiente.- Fernando colgó. Esperando que la persona con la que trabajaría sepa hacer trabajo en equipo. Se acostó y concilió el sueño casi al instante.
Al día siguiente, tras un desayuno al vuelo, Fernando llegó a la Comandancia en su convertible negro, vestido de traje, abrió la puerta de su coche y vislumbró a una mujer bellisima, con traje azul, que estaba entrando por la puerta de visitas, sintió una conexión mágica y casi por inercia la siguió.
El oficial que estaba en recepción, vio a Fernando entrar, pero él hábilmente le dijo con señas que se callara.
-¿Puedo ayudarla?- dijo Fernando, la vio a los ojos e inevitablemente se sintió completamente atraído por su aura.
-Muchas gracias señor, pero estoy bien- dijo ella, Fernando se deleitaba con su voz suave.
-Es la primera vez que la veo por aquí, permítame ayudarla.
Fernando tomó la maleta de la dama, le indicó al oficial que la dejara pasar sin los controles y ambos entraron al lobby.
-¿Usted trabaja aquí?- le preguntó ella.
-Si así es, no llevo mucho tiempo, pero se puede decir que trabajo aquí, Soy Fernando- dijo tendiendole la mano.
-Lorena, un gusto - ella hizo lo mismo. ella al contacto con el hombre sintió una especie de shock, le gustaba el brillo de sus ojos miel.
-Dígame Lorena, ¿Es de la capital?
-Si Señor.
-Por favor, solo dime Fernando- él sentía una cercanía muy acogedora, ella también lo sentía.
-Está bien - ella sonrió.
Anduvieron despacio hacia el ascensor, Fernando seguía jalando la maleta.
-Adelante- dijo Fernando dándole paso para la cabina- ¿Y dime Lorena cuantos años en la Policía Secreta?

-A decir verdad no muchos, creo que van para siete años. ¿Y Tú?
Fernando guardó silencio por un momento, recordó su trágica historia, el semblante se le ensombreció.
-Disculpa. no debí preguntar eso- Lorena se puso colorada.
-No es nada, es que recordé algo- sonrió ligeramente- Yo llevo aquí un par de meses nada más.
-Estamos pasando tiempos difíciles.
-Toda la vida es una dificultad, lo importante es salir adelante.
-Sabias palabras Fernando, suena como una poesía.
-¿Te gusta la poesía?
-Si me encanta, en general la literatura es de las pocas pasiones que me alejan de este mundo tan ajetreado.
-Es verdad, yo antes era apasionado por la lectura- Fernando suspiró, mirando los botones del ascensor, se puso melancólico y quiso cambiar de tema- ¿ A qué piso vas ?
-Al sexto, por favor- Lorena intentó mirarlo de frente a los ojos, pero su mirada era muy penetrante.
-Vamos al mismo piso- Fernando le sonrió, presionó el botón número seis y empezaron a subir.
-Decías que te gustaba la lectura, ¿Por qué lo dejaste?
-Hay muchas cosas que se quedaron en el pasado.
-¿Y eso te duele?
-No lo sé, aún no he superado muchas cosas.
En medio del trayecto, en el piso cinco, las luces del ascensor empezaron a ser intermitentes, luego con un brusco movimiento, el ascensor se detuvo, sacudiéndose, Lorena no pudo equilibrarse y se tambaleó, estuvo a punto de caer, pero Fernando con muy buenos reflejos la sostuvo en sus brazos, por varios segundos, estuvieron muy pegados, Fernando empezó a sentir el aroma florar de su perfume, y ella respiraba agitadamente.
-Lorena ¿Estás bien?- Fernando tomó con delicadeza su mentón, para poder verla, en eso las luces se apagaron por unos segundos, solo había oscuridad, él trató de abrazarla.
-Tranquila, todo estará bien- Lorena agradeció esas palabras, porque sentía miedo de no salir, esos brazos fuertes le daban protección, esa que necesitaba mucho en momentos como ese.
De pronto, la cabina se movió, se encendieron las luces y empezó a subir, ambos seguían abrazados, esperando salir cuanto antes.
Llegaron a su destino, los empleados del piso los ayudaron a salir, ellos estaban algo sonrojados, porque los vieron abrazados, al instante se separaron, y fueron auxiliados por la gente.
-¿Estás bien Lorena?
-Si Fernando ¿Y tú?
- Si estoy bien, vamo a mi oficina
Fernando la dirigió hacia la oficina del Comandante, que estaba ocupando por el momento, la ayudó a sentarse y le sirvió un vaso con agua. Ella lo bebió casi al instante.
-Espero te sientas mejor, sino llamamos a emergencias.
-Tranquilo Fernando estoy bien.
Fernando se sentó, estaba más relajado, pero extrañaba abrazarla, era como una necesidad que debía cubrir, la había sentido tan cerca. Para disipar esa idea, prendió el ordenador y revisó el correo prioritario que había recibido. Lorena terminó de beber el vaso de agua y se puso de pie.
-Te agradezco mucho Fernando, fue muy extraña nuestra forma de conocernos, debo irme.
En eso un joven tocó la puerta.
-Agente Tellez ¿Está bien? me dijeron que sufrió un incidente en el ascensor.
-Si Suarez estoy bien. Muchas gracias
-Me alegra, tiene 10 minutos para relajarse y tenemos una videoconferencia con el ministro.
-Gracias, ya estoy listo.
Lorena se quedó muy sorprendida, lo miró con recelo y muy asombrada.
-Disculpa, debo salir.
-¿Eres el agente Shadow?- Lorena lo miró.
Fernando sonrió.
-Agente Tellez a tu servicio, disculpa que no me haya presentado antes, creí que no era oportuno.
-Soy Lorena Salinas, agente encubierta.
Fernando la miró directamente a los ojos, ambos se comunicaron sin palabras. solo con un gesto y esa sonrisa, que desarma a cualquiera.
-Fue una excelente forma de empezar a trabajar juntos. -Fernando le estrechó la mano
-Me alegra saber que seas tu mi compañero- Lorena muy colorada, pero seguro que esta sería una gran aventura.








-Dame un par de minutos y estoy contigo-Fernando se disculpó con Lorena y salió para coordinar con dos jóvenes agentes, Lorena se sentó de nuevo frente al escritorio, era demasiado raro y excitante saber que ese hombre al que había abrazado hace un par de minutos, era a quien debía cubrir las espaldas en las siguientes semanas. Sabía de la reputación de Shadow dentro la institución, pero era mucho más que su renombre, por Dios, el hombre podía con diez delincuentes a la vez, era demasiado varonil y super fuerte, los brazos que la abrazaron eran muy fornidos y trabajados, además de ese aroma que nadie podía ignorar, algo amaderado y con olor a gloria, necesitaba aire fresco, se iba a ahogar ante tanta galanura y fuerza.
-Ahora si, soy todo tuyo- dijo Fernando y se sentó, él encontraba satisfactorio mirarla directamente a los ojos, ella sentía tener todos los colores en el rostro, desvió la mirada hacia el ordenador.
-Dijiste que el Ministro hablaría con nosotros.
-Si claro, lo siento- Fernando se encontró distraido, deseaba oler de nuevo su perfume floral, pero debía enfocarse en el trabajo- Vamos a la sala de Juntas, ahí Ricardo nos conectará con Trujillo y Ministro.
Se pusieron de pie, Fernando la condujo hacia la sala contigua, y de forma muy caballerosa la invitó a sentarse, Ricardo tenía todo listo y empezaron la reunión.
-Ya se ha coordinado todo, el operativo se llevará a cabo esta noche- dijo El Comandante Trujillo- Shadow ahora es lider de sección, y Lorena, que conoce muy bien el caso, tendrá a su cargo la logística, y estará cubriendo las espaldas de los agentes.
-La agente Salinas deberá mantenernos informados de todo- aseveró el Ministro- nuestro contacto nos indica que mañana el Objetivo llegará al puerto de la Ciudad a las 23 horas, nosotros ya lo estaremos esperando.
-Entendido señor- Lorena escuchaba atenta, Fernando se perdió unos segundos viéndola.
-¿Shadow, tienes ya a tu gente preparada?-preguntó el Ministro, Fernando parecía despertar de improviso, Lorena se percató y sonrió ligeramente, era muy extraño que un hombre tan serio se hubiera quedado divagando.
-Afirmativo, señor.
-Correcto, debemos tener resultados positivos para la mañana siguiente.
-Confio en ustedes-dijo Trujillo- Shadow es mi mejor elemento, y Lorena y una excelente agente, sé que lo lograrán.
-Gracias señor- ambos dijeron lo mismo, se miraron y trataron de no verse para seguir la ilación de la reunión.
-Estaremos pendientes- dijo el Ministro-Buena suerte agentes- y cortaron la conferencia.
-Es mejor que nos alistemos, vamos- dijo Fernando y se puso de pie, Lorena lo vió salir de la sala, era una verdadera visión divina verlo caminar, te dejaba sin aire, ella se quedó muda un momento y luego lo siguió, para poder prepararse para el operativo.
Minutos después ya iban en la furgoneta, Fernando manejaba y Lorena coordinaba con los miembros del Equipo, ambos iban concentrados en su misión. Llegaron al puerto y estacionaron el coche cerca del muelle, los dos salieron con sus armas de reglamento cargadas, y encontraron un cúmulo de redes, lo suficientemente alto para esconderse, el yate con el objetivo estaba a poco de encallar.
Fernando miraba su reloj.
-Faltan tres minutos.- dijo
-Ya llegaron- señaló Lorena. Un enorme yate de tres pisos, encallaba al final del muelle, al menos cuatros hombres de negro custodiaban a Mario Medina, quien debía ser capturado, por nartcotráfico y manejo ilegal de armas de guerra. Los agentes esperaron en silencio, mientras el hombre en cuestión bajaba del yate, con un enorme cigarro en la boca y una fémina muy sensual a su costado. Se detuvo para ver como los guaruras descargaban unas cajas de madera. Fernando ya conocía esa modalidad, la misma que usaba su enemigo El Chacal. Hizo señas a los demás agentes y miró a Lorena con firme decisión, llegó la Hora.
-MARIO MEDINA, ALTO, SOMOS DE LA POLICÍA,DETÉNGASE- gritó Fernando, los guaruras dejaron todo y empezaron a apuntar con sus armas a quienes estaban ahí estorbando, La Policía hizo lo mismo, Lorena iba detrás de Fernando.
-¿Cuáles son los cargos, agente?- dijo el criminal con sarcasmo.
-NARCOTRÁFICO Y MANEJO DE ARMAS ILEGALES-gritó Lorena, ella había investigado al hombre- NO OPONGA RESISTENCIA.
-No lo creo jóvenes- dijo Mario, riendo con sorna, movió la cabeza y uno de sus hombres empezó a disparar.
Se armó la balacera y la pelea a golpes, los agentes redujeron a varios guaruras, Fernando estaba peleando a golpes con Medina, Lorena estaba en medio de la gresca también peleando. Fernando la vio en peligro y se distrajo, Medina lo derribó con un empujón.
-FER-gritó Lorena, ella se liberó de su oponente y logró encontrar su arma en el piso, disparó directo a la pierna de Medina y lo sacó de la jugada, el narco gritó de dolor y cayó al piso.
Fernando estaba mirándola, cuando vio a sus espaldas a un hombre disparando hacia Lorena. +DEl con un buen reflejo, la abrazó y ambos cayeron al piso.
-LORE- la bala pasó por encima de ellos sin dañarlos, pero se vieron otra vez juntos, se miraron y una sonrisa ligera les hizo sentirse unidos y en paz, sin embargo, la pelea aún no había terminado, los demás, estaban terminando de reducir a todos y juntando la evidencia, hasta que terminó la pelea, todos estaban capturados y Medina fue llevado al Hospital, custodiado, ya que era un prisionero.
Ferando y Lorena, tuvieron que ser atendidos por paramédicos, ya que presentaban raspones y heridas menores. Ya siendo curados, ambos se vieron un momento a solas.
-Me salvaste la vida Fer, Muchas Gracias- dijo Lorena, estaba super colorada.
-Igual tu, gracias.
-Hacemos un gran equipo- Lorena se despidió dándole un beso en la mejilla, Él no soportó más y la jalo hacia él, tomó su nuca y la besó, creía que lo alejaría pero Lorena continuó con el beso, como si lo hubiera estado esperando.
-Eso fue mágico mi Fer- dijo ella viéndolo a los ojos, amaba esos ojos.
-Fue muy mágico, y espero que siempre sea así.
Los dos eran conscientes, de que nada sería igual, debían aceptar que hay algo que nacía a partir de ese dia, de ese operativo que les cambió la vida
-Dame un par de minutos y estoy contigo-Fernando se disculpó con Lorena y salió para coordinar con dos jóvenes agentes, Lorena se sentó de nuevo frente al escritorio, era demasiado raro y excitante saber que ese hombre al que había abrazado hace un par de minutos, era a quien debía cubrir las espaldas en las siguientes semanas. Sabía de la reputación de Shadow dentro la institución, pero era mucho más que su renombre, por Dios, el hombre podía con diez delincuentes a la vez, era demasiado varonil y super fuerte, los brazos que la abrazaron eran muy fornidos y trabajados, además de ese aroma que nadie podía ignorar, algo amaderado y con olor a gloria, necesitaba aire fresco, se iba a ahogar ante tanta galanura y fuerza.
-Ahora si, soy todo tuyo- dijo Fernando y se sentó, él encontraba satisfactorio mirarla directamente a los ojos, ella sentía tener todos los colores en el rostro, desvió la mirada hacia el ordenador.
-Dijiste que el Ministro hablaría con nosotros.
-Si claro, lo siento- Fernando se encontró distraido, deseaba oler de nuevo su perfume floral, pero debía enfocarse en el trabajo- Vamos a la sala de Juntas, ahí Ricardo nos conectará con Trujillo y Ministro.
Se pusieron de pie, Fernando la condujo hacia la sala contigua, y de forma muy caballerosa la invitó a sentarse, Ricardo tenía todo listo y empezaron la reunión.
-Ya se ha coordinado todo, el operativo se llevará a cabo esta noche- dijo El Comandante Trujillo- Shadow ahora es lider de sección, y Lorena, que conoce muy bien el caso, tendrá a su cargo la logística, y estará cubriendo las espaldas de los agentes.
-La agente Salinas deberá mantenernos informados de todo- aseveró el Ministro- nuestro contacto nos indica que mañana el Objetivo llegará al puerto de la Ciudad a las 23 horas, nosotros ya lo estaremos esperando.
-Entendido señor- Lorena escuchaba atenta, Fernando se perdió unos segundos viéndola.
-¿Shadow, tienes ya a tu gente preparada?-preguntó el Ministro, Fernando parecía despertar de improviso, Lorena se percató y sonrió ligeramente, era muy extraño que un hombre tan serio se hubiera quedado divagando.
-Afirmativo, señor.
-Correcto, debemos tener resultados positivos para la mañana siguiente.
-Confio en ustedes-dijo Trujillo- Shadow es mi mejor elemento, y Lorena y una excelente agente, sé que lo lograrán.
-Gracias señor- ambos dijeron lo mismo, se miraron y trataron de no verse para seguir la ilación de la reunión.
-Estaremos pendientes- dijo el Ministro-Buena suerte agentes- y cortaron la conferencia.
-Es mejor que nos alistemos, vamos- dijo Fernando y se puso de pie, Lorena lo vió salir de la sala, era una verdadera visión divina verlo caminar, te dejaba sin aire, ella se quedó muda un momento y luego lo siguió, para poder prepararse para el operativo.
Minutos después ya iban en la furgoneta, Fernando manejaba y Lorena coordinaba con los miembros del Equipo, ambos iban concentrados en su misión. Llegaron al puerto y estacionaron el coche cerca del muelle, los dos salieron con sus armas de reglamento cargadas, y encontraron un cúmulo de redes, lo suficientemente alto para esconderse, el yate con el objetivo estaba a poco de encallar.
Fernando miraba su reloj.
-Faltan tres minutos.- dijo
-Ya llegaron- señaló Lorena. Un enorme yate de tres pisos, encallaba al final del muelle, al menos cuatros hombres de negro custodiaban a Mario Medina, quien debía ser capturado, por nartcotráfico y manejo ilegal de armas de guerra. Los agentes esperaron en silencio, mientras el hombre en cuestión bajaba del yate, con un enorme cigarro en la boca y una fémina muy sensual a su costado. Se detuvo para ver como los guaruras descargaban unas cajas de madera. Fernando ya conocía esa modalidad, la misma que usaba su enemigo El Chacal. Hizo señas a los demás agentes y miró a Lorena con firme decisión, llegó la Hora.
-MARIO MEDINA, ALTO, SOMOS DE LA POLICÍA,DETÉNGASE- gritó Fernando, los guaruras dejaron todo y empezaron a apuntar con sus armas a quienes estaban ahí estorbando, La Policía hizo lo mismo, Lorena iba detrás de Fernando.
-¿Cuáles son los cargos, agente?- dijo el criminal con sarcasmo.
-NARCOTRÁFICO Y MANEJO DE ARMAS ILEGALES-gritó Lorena, ella había investigado al hombre- NO OPONGA RESISTENCIA.
-No lo creo jóvenes- dijo Mario, riendo con sorna, movió la cabeza y uno de sus hombres empezó a disparar.
Se armó la balacera y la pelea a golpes, los agentes redujeron a varios guaruras, Fernando estaba peleando a golpes con Medina, Lorena estaba en medio de la gresca también peleando. Fernando la vio en peligro y se distrajo, Medina lo derribó con un empujón.
-FER-gritó Lorena, ella se liberó de su oponente y logró encontrar su arma en el piso, disparó directo a la pierna de Medina y lo sacó de la jugada, el narco gritó de dolor y cayó al piso.
Fernando estaba mirándola, cuando vio a sus espaldas a un hombre disparando hacia Lorena. +DEl con un buen reflejo, la abrazó y ambos cayeron al piso.
-LORE- la bala pasó por encima de ellos sin dañarlos, pero se vieron otra vez juntos, se miraron y una sonrisa ligera les hizo sentirse unidos y en paz, sin embargo, la pelea aún no había terminado, los demás, estaban terminando de reducir a todos y juntando la evidencia, hasta que terminó la pelea, todos estaban capturados y Medina fue llevado al Hospital, custodiado, ya que era un prisionero.
Ferando y Lorena, tuvieron que ser atendidos por paramédicos, ya que presentaban raspones y heridas menores. Ya siendo curados, ambos se vieron un momento a solas.
-Me salvaste la vida Fer, Muchas Gracias- dijo Lorena, estaba super colorada.
-Igual tu, gracias.
-Hacemos un gran equipo- Lorena se despidió dándole un beso en la mejilla, Él no soportó más y la jalo hacia él, tomó su nuca y la besó, creía que lo alejaría pero Lorena continuó con el beso, como si lo hubiera estado esperando.
-Eso fue mágico mi Fer- dijo ella viéndolo a los ojos, amaba esos ojos.
-Fue muy mágico, y espero que siempre sea así.
Los dos eran conscientes, de que nada sería igual, debían aceptar que hay algo que nacía a partir de ese dia, de ese operativo que les cambió la vida