El equipo de Colunga Team y yo te damos la Bienvenida a nuestra casa. Deseamos que te diviertas y que convivas con respeto y cariño con los demás integrantes de nuestra gran Familia.
El dolor es algo que te pertenece a tí mismo. Sólo a tí.
A menudo hablas de ello con tus seres queridos, pensando, confíando en que eso lo pueda alejar, hasta que tú lo olvides...
Mientes. A tí mismo. Y lo sabes.
El dolor es parte de tu vida. De tu vida más intima, la más escondida, la que no enseñas a nadie, a veces ni siquiera a tí mismo. Y cuando lo haces, a veces, no quisieras ver nada.
Tal vez es como ver, sentir, leer, reir, hacer el amor.
Es tuyo, porque sólamente tú puedes sentirlo tal como es... precisamente como lo sentiste la primera vez.
Te pertenece a tí. A lo que eres. A lo que fuiste. Y en el momento en que lo percibes, dibujas una sutil linea, lo que serás después, al instante siguiente.
Llega así, tan de repente, sin avisar, él...
Luego, pensandolo bien, te das cuenta de que no fue así... De que sí te envió mensajes, pero tú tan ocupado contigo mismo, con tu vida cotidiana, no los recibiste... y ahora es demasiado tarde, no hay marcha atrás.
Llega tan decidido, seguro, ruín, y sabe dónde más te duele...
Golpea no sólo al corazón, sino también a tu alma, a la gente que más quieres, que estan ahí en este cofre escondido en algun lugar dentro de tí, en donde pones, como un niño feliz y soñador, tus tesoros más preciados...
Al principio sólo quieres buscar, desafortunadamente en vano, una solución, y te dices a tí mismo: <<ahora voy a abrir los ojos y podré darme cuenta de que por fin ya pasó, de que todo está bien>>.
No puedes creer que esta vez te haya pasado a tí... hasta que no te queda más remedio que aceptarlo, y entonces no hay ninguna duda.
Todo parece perder color, como un manifesto tirado en la calle, mojado de lluvia, y entonces realmente comprendes lo que pasó.
Todo pierde sabor, hasta el amor... y empiezas a valorar hasta las cosas que antes te parecían más insignificantes.
Te das cuenta de que a tu lado, siguiedo tus pasos, ya no hay sus huellas acompañandote, y entonces, si de verdad fuiste tan ábil en el pasado, en guardar ahí, en aquel cofre, ya podrás sacar muchos lindos recuerdos: la primera vez que viste el mar, tu primer libro, tu primer amor de niño en la escuela y sus pocos dientes, el encanto de cuando te sonreía, ahí encontrarás, encondidas en un montón de otras cosas, también su risa, susgolpecitos en la espalda que un poco torpes en tu habitación intentaban animarte, cuando un voto no era tan bueno, o por los reproches de tu mamá que, una vez más, no entendia....
... y entonces miras al cielo, con los ojos llenos de lagrimas, esperando que el viento las seque. Te quedas allí, esperando...
Esperando que el tiempo pase. Lento. Rápido... que por fin cure aquel dolor que te quema por dentro... que te dá ganas de gritar.
Gritar por rabia, porque no tenía que pasar ahora, no tenía que pasarte a tí.
Pero tu grito se irá sofocando en tí, porque como el amor llega, así de sopetón y chupa el alma, los pensamientos, el sueño, tu ausencia. Es tan fuerte e intenso que aunque te devore por dentro, quieres que sea todo para tí. Sólamente tuyo.... y cuando todo esto pasará, porque lamentablemente todo pasa, te irás sintiendo un vacio sin fin y sin voz, que te llenará... como cuando paras de llorar.
El dolor es algo que te pertenece a tí mismo. Sólo a tí.
Sabrina
Italia
Publicado por sabri
Publicado el 14/08/2010 15:06 - Total Temas: 39 - Total Mensajes: 199
Publicado por Girasol-68
Publicado el 14/08/2010 15:09 - Total Temas: 1282 - Total Mensajes: 39720
Gracias Girasol,
sei un'amica!!!!
Un beso
Sabrina
Publicado por sabri
Publicado el 14/08/2010 15:42 - Total Temas: 39 - Total Mensajes: 199