El equipo de Colunga Team y yo te damos la Bienvenida a nuestra casa. Deseamos que te diviertas y que convivas con respeto y cariño con los demás integrantes de nuestra gran Familia.

-- NOTAS --Reseña: Pedro Fernández, Amarte a la antigua
Reseña: Pedro Fernández, Amarte a la antigua
By JOSEPH TREVINO/El Sol de Yakima

El cantante y actor pasa por un renacimiento, con una telenovela exitosa y con su último disco, el cual resultó ser uno de los mejores de su larga carrea.
No cabe duda que Pedro Fernández está pasando por un renacimiento.
Por supuesto que Fernández nunca ha faltado en el mundo del espectáculo latino. No desde que a finales de los setentas, cuando era Pedrito Fernández e interpretaba canciones rancheras como Mamá solita, La de los hoyitos y, claro, la canción por la que probablemente será recordado hasta en su epitafio: La niña de la mochila azul.
Y por estas noches Fernández, por lo menos en México, logró desbancar en ratings nada menos que a Eduardo Yáñez, quien junto con Fernando Colunga eran los galanes de mayor auge en ese país. Hablo de la telenovela Hasta que el dinero nos separe, con la que comparte estelares con Itatí Cantoral y actualmente se transmite por Univision.
Si bien, tanto Yánez como Colunga rebasarán el metro y ochenta y cinco, ostentan cuerpos musculosos productos de rutinas y dietas elaboradas- y son, de acuerdo a sus fans sumamente bien parecidos, carecen de algo que Fernández rebosa: un carisma encantador.
No, Fernández no tiene lo que en los setentas llamaban un magnetismo personal (guau, estoy seguro que no habían escuchado esa frase en siglos), pero cuenta con lo que antes llamaban sangre liviana, ángel. Lo consigue sin el más mínimo esfuerzo.
Quizás las jovencitas, por la forma en que reaccionan ante Fernández, lo quieran como el novio que le pueden presentar a papá, mientras que las mayores lo vean como un yerno ideal. Por su parte los varones lo miran como el buen cuate que quisieran tener o los mayores como el hijo que nunca tuvieron.
Creo que en eso radica el éxito de Fernández en Hasta que el dinero nos separe, donde interpreta a Rafael Medina, un vendedor de autos. Quizás hartos de tantas escenas gratuitas de sexo, el público se ha volcado a ver a un inocentón y divertidísimo Fernández en su nueva telenovela llena de comedia.
Pero aquí estamos reseñando su más reciente producción discográfica: Amarte a la antigua (Fonovisa 2009).
Será que una cosa se nutre de la otra que el CD número 38 en la carrera de Fernández logra capturar ese carisma inocentón que ostenta en Hasta que el dinero nos separe. Pues hay que admitir algo: este es uno de los mejores discos de su carrera.
Olvidemos por un rato del tema del mismo nombre de la telenovela, pues realmente es el menor entre los 12. Producido en su mayoría por Homero Patrón, el mismo que le produjo los discos rancheros más impresionantes a, entre otros muy reconocidos nombres, Rocío Dúrcal, Amarte a la antigua es una oda al romanticismo vernáculo.
Será que como todo cuarentón (tiene 41 años pero en su esbeltez no aparenta su edad), Fernández, se ha puesto nostálgico, que este es un disco que bien pudo haber sido producido en los ochentas, cuando Dúrcal y Juan Gabriel experimentaban con el género ranchero. Por lo que no es casualidad que sea Homero Patrón, el productor, quien además en el pasado le produjo a Fernández Yo no fui, un disco que ganó un Grammy en en el 2001 .
Amarte a la antigua, el primer tema del disco, con una orquesta de fondo, unos violines muy ochenteros y letras románticas le hacen pensar a uno que, ¿a quién le importa si las letras rayan en lo cursi cuando el producto total puede llegar a ser tan cautivante?
Fernández perdió desde hace mucho tiempo esa voz potente que tenía de niño cuando cantaba La niña de la mochila azul. Pero lo que le resta es bueno y además él sabe sus límites, por lo que no intenta llegar a lugares vocales que no le corresponden.
O sea que sabe aprovechar lo que tiene al máximo y las canciones que interpreta le quedan bien como Déjame, una balada ranchera que parece ser una canción prófuga una vez más- de la época cuando Michael Jackson estaba haciendo el paso Moonwalk al compás de Billie Jean.
Es esa difícil sencillez de Fernández que hace que este sea tan buen disco, con lo que a la vez prueba que a diferencia de algunos vocalistas o gruperos que hacen uso de un lenguaje crudo o porno, no se requiere de letras gratuitas sexuales para poder producir algo interesante. Basta con escuchar la excelente Ni con otro corazón, la cual bien podría ser la canción del año en género banda.
Y los hits siguen llegando. Celosa parece la continuación de su éxito Yo no fui (el mismo que hizo famoso Pedro Infante).
Se me va a pasar y No quiero olvidar son puro Homero Patrón y Fernández, quienes en su nostalgia por los ochentas logran ese sonido sinfónico de mariachi que hoy en día es difícil de replicar.
Ah, pero este es mucho más que un disco para nostálgicos, pues como el mismo Fernández está probando con su telenovela y ahora con su disco, de su cuero cuarentón todavía puede salir mucha correa.
Publicado por 1Antonia1
Publicado el 16/03/2010 16:47 - Total Temas: 526 - Total Mensajes: 1584