El equipo de Colunga Team y yo te damos la Bienvenida a nuestra casa. Deseamos que te diviertas y que convivas con respeto y cariño con los demás integrantes de nuestra gran Familia.
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Una vez un Sacerdote estaba dando un recorrido por
El hombre se arrodillo, inclino la cabeza, luego se levanto y se fue. Durante los siguientes días el mismo hombre, siempre al mediodía, estaba en
El sacerdote, un poco temeroso, empezó a sospechar que se tratase de un ladrón, por lo que un día se puso en la puerta de la Iglesia y cuando el hombre se disponía a salir le pregunto:
"¿Que haces aqui?".
El hombre dijo que trabajaba cerca y tenia media hora libre para el almuerzo y aprovechaba ese momento para rezar,
"Solo me quedo unos instantes, sabe, porque la fabrica queda un poco lejos, así que solo me arrodillo y digo:
"Señor, solo vine nuevamente para contarte cuan feliz me haces cuando me liberas de mis pecados... no se muy bien rezar, pero pienso en Ti todos los días... así que Jesús, este es Jim reportándose".
El Padre, sintiéndose un tonto, le dijo a Jim que estaba bien y que era bienvenido a
"SOLO VINE PARA DECIRTE, SEÑOR, CUAN FELIZ FUI DESDE QUE TE ENCONTRE A TRAVES DE MIS SEMEJANTES Y ME LIBERASTE DE MIS PECADOS... NO SE MUY BIEN COMO REZAR, PERO PIENSO EN TI TODOS LOS DIAS... ASI QUE JESUS, SOY YO REPORTANDOME".
Cierto día el sacerdote noto que el viejo Jim no había venido.
Los días siguieron pasando sin que Jim volviese para rezar.
Continuaba ausente, por lo que el Padre comenzó a preocuparse, hasta que un día fue a la fabrica a preguntar por el; allí le dijeron que el estaba enfermo, que pese a que los médicos estaban muy preocupados por su estado, todavía creían que tenia un chance de sobrevivir.
La semana que Jim estuvo en el hospital trajo muchos cambios, el sonreía todo el tiempo y su alegría era contagiosa. La enfermera Jefe no podía entender por que Jim estaba tan feliz, ya que nunca había recibido ni flores, ni tarjetas, ni visitas.
El sacerdote se acerco al lecho de Jim con la enfermera y esta le dijo, mientras Jim escuchaba: "Ningún amigo ha venido a visitarlo, el no tiene a donde recurrir". Sorprendido, el viejo Jim dijo con una sonrisa: La enfermera esta equivocada. Pero ella no puede saber que TODOS LOS DIAS, desde que llegue aquí, a MEDIODIA, un querido amigo mío viene, se sienta aquí en la cama, me agarra de las manos, se inclina sobre mi y me dice:
"SOLO VINE PARA DECIRTE, JIM, CUAN FELIZ FUI DESDE QUE ENCONTRE TU AMISTAD Y TE LIBERE DE TUS PECADOS. SIEMPRE ME GUSTO OIR TUS PLEGARIAS, PIENSO EN TI CADA DIA... ASI QUE JIM, ESTE ES JESUS REPORTÁNDOSE".
P.D. Ahora, cada día, no podemos perder la oportunidad de decirle a Jesús: Aquí Estoy REPORTANDOME....
